Complicaciones de la diabetes
Pie diabético: señales de alerta, grados de Wagner y cuidados
El pie diabético reúne las heridas, úlceras e infecciones que aparecen en el pie de una persona con diabetes.
$129.900 por frasco. Pago en la entrega.
Si el valor no le parece, usted dice que no por teléfono y no paga nada.
Nace porque el azúcar alto daña los nervios y los vasos del pie: se pierde la sensibilidad, la herida no se siente y sana mal. La escala de Wagner lo clasifica en seis grados, del 0 al 5, y la mejor defensa es mirarse los pies todos los días.
Lo más importante
- Qué es
- Heridas, úlceras e infecciones del pie en personas con diabetes
- Por qué ocurre
- Nervios dañados, el pie no siente; vasos dañados, la herida sana mal
- Escala de Wagner
- Seis grados: del 0, pie sin herida pero en riesgo, al 5, gangrena extensa
- Defensa diaria
- Mirar y lavar los pies, zapatos y calcetines, azúcar en su meta

¿Qué es el pie diabético y por qué se daña el pie?
Son las heridas, las úlceras y las infecciones del pie en una persona con diabetes. Detrás hay dos daños que van juntos.
El primero es el de los nervios. El pie pierde sensibilidad y deja de avisar. Usted puede tener un corte, una ampolla o una llaga abierta y no sentir nada.
El segundo es el de los vasos. Llega menos sangre al pie. Por eso una herida sana mal y se infecta con facilidad.
Una infección con poca sangre puede terminar en gangrena, que es cuando la piel, el músculo y otros tejidos empiezan a morir. Si la gangrena o la úlcera no mejoran, a veces hace falta amputar un dedo, el pie o parte de la pierna. Esa cirugía puede salvar la vida cuando la infección es grave.
La buena noticia es que mucho de esto se puede evitar con cuidado diario. Más abajo está la lista.
Un dato para dimensionar el problema: estudios europeos, reunidos en una revisión de 2023, calculan que entre 19 y 34 de cada 100 personas con diabetes tendrán una úlcera en el pie a lo largo de la vida.
¿Cómo empieza el pie diabético?
Casi siempre con algo pequeño. Un roce del zapato, una piedrita, una ampolla. Un callo que se abre en el centro.
La piel del pie con neuropatía suele estar seca y agrietada. Las grietas son una puerta abierta para las infecciones.
Como el pie no siente, nadie se da cuenta a tiempo. Se sigue caminando sobre la herida y la herida se hace más profunda. Esa es la historia más repetida.
Por eso se mira el pie. El pie no avisa, así que el aviso lo da la mirada.
¿Cuáles son los síntomas del pie diabético?
Algunos se sienten y otros solo se ven. Estos son los que hay que buscar:
- hormigueo, entumecimiento o dolor en los pies
- pérdida de sensibilidad
- piel muy seca, con grietas
- cortaduras, llagas o manchas rojas
- ampollas con líquido
- hinchazón
- uñas encarnadas, gruesas o de color amarillento
- callos y callosidades
- verrugas en la planta
- pie de atleta
- zonas más calientes que el resto
- dedos que se doblan, como en garra o en martillo
El detalle de los nervios, con sus cuatro tipos, está en la página de neuropatía diabética.
Señales de alerta: las que no corresponden a un pie diabético común
Las de arriba son las de todos los días. Estas son distintas, porque hablan de una herida que ya se complicó:
- una cortadura, una ampolla o un morado que no empieza a sanar después de unos pocos días
- piel roja, caliente o dolorida, señal de una posible infección
- un callo con sangre seca por dentro, que suele ser la primera señal de una lesión escondida
- una infección del pie que se pone negra y huele mal, que puede ser gangrena
- un pie que cambia de forma, con enrojecimiento, calor e hinchazón, como en el pie de Charcot
Pie diabético Wagner: los seis grados, uno por uno
Los médicos clasifican las úlceras con una escala. La más conocida es la de Wagner. La describió Meggitt en 1976 y la popularizó Wagner en 1981. Tiene seis grados.
| Grado | Qué se ve | En palabras sencillas |
|---|---|---|
| 0 | Pie sin herida, pero con callos, grietas o dedos deformados | Todavía no hay úlcera, pero el riesgo es alto |
| 1 | Úlcera superficial | La piel se rompió. Suele empezar en un callo de la planta o del talón |
| 2 | Úlcera profunda | La herida llega al tejido bajo la piel, a tendones, ligamentos o músculos. Sin absceso ni hueso afectado |
| 3 | Úlcera profunda con absceso o infección del hueso | Hay pus acumulado o el hueso está infectado |
| 4 | Gangrena localizada | Un dedo o una parte del pie |
| 5 | Gangrena extensa | Todo el pie |
A mayor grado, más amputaciones: la escala se relaciona bien con ese riesgo.
También tiene límites. Los grados 4 y 5 no son simplemente “más avanzados” que los 1, 2 y 3, porque ahí pesa la enfermedad de las arterias y no solo la profundidad de la herida. Tampoco dice si hay infección ni qué tanta sangre llega al pie.
Por eso hoy se usan además otras escalas, como la de la Universidad de Texas, la SINBAD y la WIfI, que miden también la infección y la circulación.
Qué hacer ahora: antes del grado 0 está el azúcar de cada día
Si al leer la tabla pensó en sus propios pies y se asustó, es normal. Empiece por lo que sí puede mover. La escala de Wagner cuenta lo que ya pasó en el pie; lo que usted maneja todos los días viene antes del grado 0: el azúcar. MedlinePlus lo resume así: la mejor manera de proteger los pies es mantener el azúcar bajo control todos los días.
Esa rutina tiene comida, caminata y la mirada de cada noche a los pies. Las tabletas son para adultos que cuidan su azúcar todos los días, como apoyo dentro de ese mismo plan de alimentación y actividad física. Para el pie mismo no prometen nada: a él lo revisa el examen completo de pies, que se hace al menos una vez al año.
El frasco, con su foto, está en esta página. Trae yacón, menta, asaí, mango, granada y mangostán.
Si es su caso, puede pedir las tabletas Dialux con su nombre y su teléfono. El frasco va en $129.900 y el envío en $10.000; un asesor lo llama a confirmar, y si no le sirve, usted dice que no y no paga nada. Quién no debe tomarlas, pregúntelo en esa llamada, antes de aceptar. Si internet no es lo suyo, no importa: el resto del pedido se arregla hablando, y si la llamada va muy rápida, usted pide que se la repitan con calma.
A favor
- Se pide sin salir de casa y sin adelantar dinero.
- La llamada del asesor es el momento de preguntar lo que no entienda.
- El formulario tiene dos casillas: nombre y teléfono.
- Antes de dejar el número usted mira el frasco y lo que trae.
Para tener en cuenta
- Lo que paga al recibir son $139.900, envío incluido. Si no le sirve, dice que no y no paga nada.
- Si el envío no llega a su municipio, se lo dicen y el pedido no sigue.
- Con el teléfono apagado, el pedido queda esperando. Deje un número que conteste.
- Al llegar el paquete, alguien tiene que estar en la dirección para recibirlo y pagarlo.
¿Cuál es el cuidado diario del pie diabético?
Son ocho hábitos. Ninguno es difícil, pero hay que repetirlos.
- Revíselos cada día. Planta, talón y entre los dedos. Busque cortes, enrojecimiento, ampollas y cambios en uñas y piel.
- Láveselos cada día con agua tibia, no caliente, y jabón. Pruebe el agua con el codo. No los deje en remojo: la piel se reseca. Séquelos bien, sobre todo entre los dedos.
- No se corte los callos. Tampoco use parches ni líquidos para quitarlos: dañan la piel y pueden infectarla.
- Córtese las uñas rectas, con cortaúñas, sin cortar las esquinas. Si no alcanza a ver o a llegar a sus pies, o las uñas están gruesas o curvas, las corta un podólogo.
- Use siempre calcetines y zapatos, incluso dentro de la casa. Mire el interior del zapato antes de ponérselo. Los calcetines, limpios y sin costuras.
- Compre el calzado al final del día, cuando el pie está más hinchado, con espacio para los dedos. Mejor evitar el plástico, la punta angosta y el tacón alto.
- Cuídelos del calor y del frío. Zapatos en la playa y en el pavimento caliente, protector solar en el empeine, nada de botellas de agua caliente ni calentadores cerca del pie.
- Ayude a la circulación. Pies en alto al sentarse, dedos y tobillos en movimiento durante el día, calcetines que no aprieten, caminatas, baile o natación, y nada de cigarrillo.
Una capa fina de crema por arriba y por debajo del pie mantiene la piel suave. Nunca entre los dedos, porque la humedad invita a la infección.
El examen completo, con prueba de sensibilidad y de pulso en el pie, se hace al menos una vez al año. Se repite en cada visita si el pie cambió de forma, si hay pérdida de sensibilidad, mala circulación en las piernas, o úlceras o amputaciones anteriores.
¿Cómo se maneja el pie diabético?
Depende de qué tan grave sea la lesión. Pero el primer paso es el mismo para todos: mantener el azúcar y las grasas de la sangre en su meta, la presión arterial baja y el cigarrillo fuera.
- Una úlcera superficial, en fase inicial y sin fiebre, puede seguirse en casa.
- Los casos más graves, o los que no mejoran en dos o tres días, se atienden en un hospital.
- En una úlcera profunda que no evoluciona bien se pide una radiografía, para saber si el hueso está infectado.
Qué hacer ahora: cómo se pide, sin letra chiquita
El pedido son tres pasos cortos.
- Abra el formularioEl frasco y lo que trae están en la ficha de abajo. El botón de pedir muestra dos casillas: su nombre y su teléfono.
- Reciba la llamadaUn asesor confirma la dirección y el pedido: frasco de tabletas a $129.900, envío a $10.000. Pregúntele ahí quién no debe tomarlas. Puede pedirle que repita lo que no oyó bien.
- Pague al recibirNo hay pago anticipado. Cuando el paquete llega a su puerta, usted paga; si en su municipio no hay envío, el asesor se lo dice y el pedido no sigue.
Lo que más preguntan
¿Qué es el pie diabético?
Son las heridas, úlceras e infecciones del pie en una persona con diabetes. Se explican por dos daños: el de los nervios, que quita la sensibilidad, y el de los vasos, que deja pasar menos sangre y hace que las heridas sanen mal.
¿Cuáles son los grados de Wagner?
Son seis. El 0 es un pie sin herida pero con riesgo alto; el 1, una úlcera superficial; el 2, una úlcera profunda; el 3, una úlcera con absceso o infección del hueso; el 4, gangrena en un dedo o parte del pie; y el 5, gangrena de todo el pie.
¿Cómo empieza el pie diabético?
Casi siempre con algo pequeño: un callo, una grieta, una ampolla o un roce del zapato que el pie no siente. La piel se rompe, la herida pasa desapercibida y se va haciendo más profunda.
¿Cada cuánto hay que revisar los pies?
En casa, todos los días. El examen completo, con prueba de sensibilidad y de pulso en los pies, se hace por lo menos una vez al año, y en cada visita cuando hay cambios en la forma del pie, pérdida de sensibilidad o antecedentes de úlceras.
¿El pie diabético tiene tratamiento?
Se maneja según la gravedad. El primer paso es controlar el azúcar, la presión y el colesterol. Las úlceras superficiales e iniciales pueden seguirse en casa; las más graves, o las que no mejoran en dos o tres días, se atienden en el hospital.
¿Cómo se hace el pedido de las tabletas con pago al recibir?
El frasco y lo que trae se ven en esta página, antes de dejar nada. Después usted deja su nombre y su teléfono. Un asesor llama y confirma la dirección; el pedido suma $139.900, frasco y envío, y si no le sirve, usted dice que no y no paga nada. Quién no debe tomarlas, lo pregunta usted en esa llamada, antes de aceptar. El pago se hace cuando llega el paquete. Si el envío no llega a su municipio, se lo dicen y no hay pedido.
Fuentes
- Pie diabético, MedlinePlus en español
- La diabetes y los problemas de los pies, Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), revisión de enero de 2017
- El pie diabético, Medicina Integral (Elsevier)
- Arias-Rodríguez y colaboradores (2023) — Pie diabético. Actualización en diagnóstico y tratamiento, Angiología, vol. 75, n.º 4
- Clasificaciones de lesiones en pie diabético: un problema no resuelto (SciELO España)
- Escala de clasificación Wagner-Merrit (pie diabético), Úlceras Fóra, Servizo Galego de Saúde
Escrito por el equipo editorial de Oftalmología Colombia.